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Dharma

A las personas que por primera vez se acercan a las enseñanzas del Dharma: leer esta sección les será útil por la información sobre las costumbres para recibir al maestro, las enseñanzas, los empoderamientos y las ofrendas del budismo tibetano.

Cuando una persona se encuentra con un Lama suele preguntarse qué es lo que tiene o debe hacer y cómo debe comportarse. Las respuestas no siempre son evidentes, pero una guía básica para interactuar con los representantes religiosos del budismo y estar en los espacios dedicados al Dharma puede ser enmarcada en una sola palabra: respeto.

Rinpoche

Un Lama que es además un Rinpoche (Tibetano: joya preciosa) es aquella persona que ha alcanzado, por los años de estudio y práctica, un alto nivel de conciencia y logros. Un Rinpoche ha pasado por diferentes entrenamientos durante largos periodos; se puede decir que ha dedicado su vida para liberar todo su potencial espiritual y de aquellos con los que tiene contacto. Su compasión se extiende hacia todos los seres y se entrega a los demás sin dudar para que conozcan el camino de la liberación del sufrimiento. Es literalmente una persona religiosa de alto nivel y por esta razón, un Rinpoche merece no sólo nuestro respeto sino también nuestra consideración y deferencia.

Si un Rinpoche es además un Tulku (tibetano: Nirmanakaya) es considerado una encarnación de un individuo que ha alcanzado el gran nivel espiritual de un bodhisattva, que ha practicado la compasión y la renuncia al yo por muchas vidas. Su presencia en este mundo se debe a que ha renunciado deliberadamente a su completa liberación para regresar y ayudar a otros a liberarse del sufrimiento. Cualquiera que haya pasado tiempo o haya tenido alguna experiencia con un Rinpoche puede verificar las extraordinarias cualidades de generosidad, compasión y sabiduría que un maestro de este nivel manifiesta, cada una de acuerdo a su forma única de ser. Un Rinpoche es además un depositario de las enseñanzas de Buda a las que llamamos Dharma. El respeto a un Lama se da de manera muy simple. Para saludarle a la manera tradicional y acorde con la tradición tibetana, uno puede ofrecerle una mascada de seda blanca (tibetano: Kata). Si el Lama es un Rinpoche de alto nivel y especialmente si es nuestro maestro, se acostumbra haces tres postraciones cuando él ya se ha sentado y otras tres cuando él ha salido del salón.

En el Occidente, las personas no siempre se sienten cómodas con este tipo de demostraciones, particularmente si no son budistas, y si éste es su caso, usted puede demostrar respeto de manera natural, quizá con una pequeña reverencia al estilo japonés y las manos juntas frente al pecho o simplemente permanecer de pie. Lo que no hay que perder de vista es reconocer al Lama como un religioso que nos ha traído un conocimiento o enseñanza preciosa que estamos por recibir o que ya hemos recibido. Cuando hablamos con un Rinpoche debemos dirigirnos a él como Rinpoche y añadir su nombre completo; en este caso deberemos llamar al maestro que nos visita Ayang Rinpoche o también podemos llamarle Su Eminencia (His Eminens).

Si el estudiante solicita o ha recibido una enseñanza de cualquier tipo, un empoderamiento o una entrevista, es apropiado y es una costumbre llevarle una ofrenda (Tibetano: Dana) al maestro que puede ser de flores, incienso, frutas, velas, tankas o un sobre cerrado con dinero que se coloca en un cesto cerca de donde se encuentra sentado Rinpoche. El dinero generalmente es usado para cumplimentar sus necesidades más básicas pero también para llevar a cabo sus proyectos altruistas y de beneficencia cuando los tiene, como es el caso de Su Eminencia Ayang Rinpoche. Las ofrendas al Lama son sin lugar a dudas, de gran beneficio para aquel que las realiza con una motivación pura. La presencia de un Lama altamente calificado es una gran oportunidad para expresar nuestra generosidad ya que él es únicamente un canal para que las ofrendas que le son dadas puedan servir para ayudar a los demás.

Para recibir al Lama

Cuando estamos esperando a un Rinpoche y entra al salón, es recomendable levantarnos y esperar hasta que él se siente para hacerlo después nosotros. Los Lamas necesitan descanso y tener espacios para llevar a cabo su propia meditación, particularmente cuando son de edad avanzada. Un Rinpoche rara vez dirá no a una solicitud de ayuda, por eso, la consideración es una virtud que tendremos que cultivar, y tener en cuenta que su visita es parte de una serie de visitas dentro de un circuito de enseñanzas que involucra a mucha gente y muchas paradas.

Buda, Dharma y la sala de enseñanzas

La sala de enseñanzas es un espacio acondicionado para que las personas puedan tener contacto con la parte más elevada de su naturaleza. Es el lugar propicio para abrirse a su propia naturaleza búdica y experimentarla a partir de las transmisiones otorgadas por un maestro altamente calificado. Es por tanto, un espacio en el que debemos entrar con respeto y con consideración hacia los demás.

Cómo es una sala de enseñanzas

En lugar de bancas, el espacio está libre y los practicantes suelen sentarse en sus respectivos cojinetes en el suelo.
La postura recomendada para sentarse es con las piernas cruzadas; para algunas personas esto puede ser un impedimento por problemas físicos o por falta de entrenamiento, por lo que es también permitido sentarse en una silla en la parte trasera del salón. La postura de loto, es universalmente usada en el Este ya que es la postura que expresa y produce la actitud de contemplación, de respeto y de receptividad para recibir enseñanzas. No es correcto sentarse con las piernas extendidas hacia el frente y menos hacia el maestro vajra, dado que es visto como una señal de falta de respeto. Por supuesto, acostarse es también señal de falta de cortesía.
Cuando la sesión de enseñanzas es muy larga se puede ajustar la postura corporal. La práctica de la posición de flor de loto se volverá más familiar para nuestro cuerpo cuando la usamos regularmente. Tomemos en cuenta que ésta es parte de las prácticas espirituales budistas. Para los estudiantes de budismo, la habilidad de sentarse por periodos prolongados es un aspecto importante que requiere de práctica y de perfeccionamiento.

Los zapatos y la ropa adecuada para recibir las enseñanzas

Los zapatos deben dejarse afuera, antes de entrar al salón de enseñanzas. No es aceptable entrar con sombreros, usar perfumes penetrantes, faldas cortas, blusas escotadas o ropa reveladora y ajustada dado que todo esto no es apropiado para mantener un ambiente de contemplación. Si por alguna razón se lleva este tipo de ropa, se recomienda utilizar un chal o algo similar para cubrirse mientras se permanece sentado.

Conversación con los demás

Las conversaciones con los demás asistentes deben reducirse al mínimo; si requieren de una conversación más extensa, ésta deberá darse fuera del salón. Hacerlo de esta manera permite a los demás asistentes continuar con sus prácticas de meditación o de silencio sin perturbaciones.

Textos

Los libros o textos de enseñanza, no deben ser colocados sobre el suelo, es una falta de respeto para la práctica del Dharma que está contenida en ellos. Es mejor colocarlos sobre algo que los sostenga. Tampoco es aceptable pasar por encima de los textos, pisarlos o sentarse sobre ellos. Si durante las sesiones usted observa que algún libro o texto de enseñanza del Dharma no está en las condiciones adecuadas, colóquelo en un lugar apropiado. < br/> Será de gran utilidad que ubique sus textos de manera compacta cerca de su asiento para permitir a otros caminar entre los asistentes con más facilidad. Tome en cuenta que cualquier papel que contenga enseñanzas del Dharma no debe ser llevado al baño o ser tirado en lugares llenos de suciedad. Para deshacerse de ellos, es preferible y recomendable que los queme o que los done a un centro de meditación. Cuando los guarde en casa hágalo cerca de su altar o bien, en una caja pequeña donde no tenga otras cosas encima.

La transmisión del Dharma por medio del habla

El Dharma que se recibe por transmisión hablada también se trata con gran respeto y en términos generales, se sigue estrictamente el protocolo de permanecer sentados en nuestro lugar. En algunos momentos de la enseñanza –como es el momento de la transmisión- el Lama puede solicitar a los asistentes no salir del salón. Cuando ha terminado la transmisión formal, es un buen momento para hacerlo.

Postraciones

Cuando un practicante budista entra al salón de enseñanzas puede ser que decida hacer tres postraciones o que haga una pequeña inclinación con las manos unidas cerca del pecho hacia el altar. Para los occidentales esta escena puede resultarles un poco confusa, incluso puede llegar a sentir que quizá está involucrado en ritos extraños. Definitivamente éste no es el caso. El verdadero significado de una postración, al menos parcialmente, es rendirse, soltar los apegos del ego para el beneficio de uno mismo y el de todos los seres. También puede ser una reafirmación de los votos, de ofrecerse uno mismo al camino de la iluminación.
Estas son algunas guías de respeto y cortesía hacia los maestros calificados. En nuestras sociedades occidentales, muchas de estas actitudes de cortesía han perdido su sentido o son tomadas de una manera completamente opuesta a su origen. < br/> La cortesía que brota desde el corazón, ha sido desde tiempos inmemoriales parte de las disciplinas espirituales y una forma de convivir armónicamente en comunidad. Ser cortés, respetuoso puede ser una práctica del estar conscientes y una manera de desarrollar la actitud de un bodhisattva. Con este tipo de acciones uno puede llegar a generar una forma particular de estar atentos y de respetar a los demás sea un Lama, un espacio de meditación y enseñanza budista o nuestras interacciones con los demás en el día a día.

Ceremonias de ofrecimiento o Tsok

Tienen como fin practicar la generosidad profunda y por tanto, representan una oportunidad para perfeccionar la generosidad. En estas ceremonias se ofrece un mandala de excelentes sustancias que representa todo el universo. Éstas deben estar en muy buenas condiciones dado que estamos ofreciéndolas al Guru, en este caso: a Buda Amitabha y a Milarepa.< br/> El Tsok tiene un profundo significado - que debe ser abordado con la visión correcta, no es una fiesta - y las sustancias que consumimos no son para saciar nuestra hambre, sino para recordarnos la unión de la sabiduría y el amor compasivo.
El mérito de esta ofrenda es inmenso: en un primer nivel acumulamos mérito por el generoso ofrecimiento de sustancias, en un segundo nivel, por la comprensión de la unión entre las energías masculina y femenina, y en un tercer nivel, por permanecer durante toda la ceremonia en el estado mental de la Gran Unión (Mahamudra).< br/> Es importante crear un ambiente de armonía y mantener la comprensión y entendimiento de lo que estamos haciendo durante toda la ceremonia.

Preparación

Podemos ofrecer todo tipo de sustancias que deben ser de buena calidad y representar a todas las cosas que nos gustan y a las que nos sentimos apegados: lo que realmente importa es hacer el mejor esfuerzo para que las bandejas sean agradables a la vista. Literalmente no hay sustancia que no esté permitida para la ofrenda.

Alimentos

Pueden ser salados como panes y galletas o dulces como chocolates, galletas, pasteles, gelatinas. También va bien la fruta y verdura fresca pre-lavada, lista para consumirse y la variedad de semillas y frutos secos.

Bebidas

Vinos blanco y rojo, refrescos, zumos, jugos y agua pura. El maestro Ayang Rinpoche nos ha pedido que no ofrezcamos bebidas con alcohol.

Cómo prepararse para esta ceremonia

Si puede, es ideal darse una ducha y usar ropa elegante y discreta ya que en esta ocasión especial comeremos sustancias que representan la felicidad y la bondad amorosa y beberemos sustancias que representan el vacío y la sabiduría. Es signo de falta de comprensión y propósito rechazar cualquiera de las sustancias. Después del ofrecimiento ya no son simplemente comida y bebida, se han transformado en la representación del amor compasivo y la sabiduría y cuando las consumimos nos recuerdan la importancia de la Gran Unión.

Podemos prepararnos para experimentar el estado de Unión entre las sustancias, el que las ofrece y el Guru o deidad. Ofrecemos nuestro apego o lo que es atractivo para nosotros pero también ofrecemos nuestra aversión o lo que no nos gusta. Es esta dualidad entre el deseo y la aversión la que nos impide reconocer nuestra verdadera naturaleza. Por esta razón ofrecemos, no porque las deidades lo necesiten sino porque estamos unidos a ellas.

Nuestra actitud hacia el Dharma

Estas son algunos puntos del protocolo para entrar en un espacio de enseñanzas budistas, para saludar a un maestro y para el manejo de los objetos relacionados con el Dharma.

El Lama

Es importante ponerse de pie una vez que el maestro ha entrado. Las palmas se presionan una contra la otra a la altura del corazón y se hace una ligera inclinación en señal de respeto. Esperamos a que el Lama se siente para hacerlo nosotros después.

Cuando el Lama se ha acomodado en su lugar, los practicantes budistas solemos ofrecerle tres postraciones. Algunos practicantes prefieren hacer postraciones completas y otros, postraciones cortas. Si usted tiene problemas de espalda sólo incline su cabeza tres veces. Si se siente inseguro o apenado, pregunte a otro miembro de la sangha. Podemos asegurarle que todos los que practicamos el budismo hemos pasado por momentos de desconcierto similares.

Cuando se siente, por favor no estire las piernas ni apunte sus pies hacia el altar o hacia el maestro. Si requiere estirarse simplemente hágalo en otra dirección.

Muchos maestros tibetanos tienen un gran sentido del humor, les gusta bromear y pueden tomar ejemplos de sus interacciones con otras personas. No hay que tomarse esta forma de ser de manera personal o sentir que el Lama está haciéndolo para molestarnos, sino para hacernos ver las formas de expresión de los venenos, los apegos, nuestros hábitos y nuestra ignorancia que no nos permiten ver la verdadera naturaleza de las cosas.

El maestro puede cuestionar si alguien tiene alguna pregunta que hacer. Es importante esperar a que él de pie para la sesión de preguntas y respuestas; si no lo hizo, pida a los organizadores que le hagan llegar su pregunta al maestro, o si el caso se presenta, solicite una entrevista personal.

Después de las enseñanzas, los practicantes suelen ofrecer una kata o mascada blanca. El Lama la tomará y la pondrá sobre su cuello; si no está seguro de cómo se lleva a cabo este paso, pregunte a otro miembro de la sangha para que le muestre cómo se hace.

Cuando el empoderamiento o iniciación y las meditaciones han terminado y se realiza la ofrenda o tsok, se acostumbra hacer otra ofrenda de katas y dar al Lama una dana o una cantidad de dinero dentro de un sobre. Al llegar frente al Lama simplemente ofrezca la kata y deje el sobre en el lugar indicado. Lo mismo suele hacerse cuando se tiene una entrevista privada. Esta es una tradición Vajrayana muy antigua, que afirma que una ofrenda al maestro incrementa la conexión interdependiente entre el practicante, el Lama y la deidad (tibetano: Yidam) en este caso con Buda Amithaba.

El cuarto de meditación y los objetos relacionados con el Dharma

Es importante tomar en cuenta que los textos u objetos litúrgicos no deben estar directamente sobre el piso. Es mucho mejor llevar consigo un pedazo de tela o un cojín para colocarlos.
Si estos objetos se caen, los tibetanos los levantarán y los colocarán sobre su cabeza lo más pronto que pueden antes de acomodarlos apropiadamente. Usted puede hacer lo mismo.
El espacio de enseñanza ha sido creado expresamente para recibir la transmisión del Dharma, un espacio de refugio y de recogimiento por lo que nuestro comportamiento debe ser acorde con el espíritu de respeto y consideración. 

La Sangha (la comunidad budista)

De acuerdo con el budismo Vajrayana, la relación que uno tiene con los miembros de la sangha y los discípulos del maestro es muy importante. Aún y cuando sólo se reúnen para una enseñanza, cada uno debe ser visto como un practicante y por tanto, debe ser tratado como tal, es decir, con respeto, paciencia y amor compasivo. Esto no es un asunto de cortesía melosa o dulzona basada en falsedades, sino basada en la certeza de que todos estamos ahí porque queremos trabajar con nuestro propio sufrimiento, con nuestros propios hábitos y emociones aflictivas. Los retos que conlleva la interacción entre unos y otros son también parte del camino del Dharma.

Debemos tratar de no hacer juicios de valor, es mejor dejar nuestro ego atrás de la puerta antes de entrar. Si alguno de los asistentes nos llega a sacar de quicio –y esto puede pasarle al mejor meditador- podemos poner en práctica la paciencia y el amor compasivo.

Todos tendríamos que recordar que los miembros de una sangha son personas que están buscando la liberación, que practican o intentan practicar la generosidad, algunos podrían llegar a ser para usted la mejor compañía para practicar el Dharma. Así que siéntase parte de la comunidad y sobre todo, siéntase bienvenido.

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